Las virtudes del amor

El amor es ambicioso: desea con ansias y vehemencia.
El amor es avaro: desea y acumula más de lo que necesita.
El amor es egoísta: siempre quiere todo para sí y para nadie más.
El amor es necio: no entiende de razones e insiste aunque todo esté perdido.
El amor es autoritario: manda al corazón y éste, obedece.

Morpheus Amorfo

Caída y redención

¡Qué tan profunda no tendrá que ser la caída 
para que elevada sea la redención!

¿Acaso no precisó el Salvador descender al más profundo de los abismos
antes de elevarse al más alto de los cielos?

¿Cuánto más deberá descender nuestro linaje para encontrar gracia en la creación?
¿Y cuánto más me privarás de tu cálida mirada
que reconforta a mi corazón?

Mospheus Amorfo

Inmensidad

No hay nada comparable a la vista del mar desde la playa 
o a la del valle desde la montaña,
como la de la Vía láctea en una noche estrellada.
Mi alma tiembla ante la magnificencia de la naturaleza,
se exalta ante la inmensidad
con una inexplicablemente sensación de libertad
¿Serán recuerdos de algún tiempo de ensueño
en el que le hayan sido revelados los secretos del universo entero? 
desde la profundidad del mar hasta la más alta montaña
y de la luna hasta la más lejana galaxia
¿Añoranza, esperanza o vana ilusión del alma?

Morpheus Amorfo

Triálogo

¡Eso que me dices no tiene lógica, no me convence!
¡Y lo que tú me dictas no lo siento, no me emociona!
¡Yo no se de qué hablan, no encuentro en ello ningún placer ni satisfacción!

¡Tú sólo deseas placer!
¡Y tú, eres un sentimental!
¡Ustedes no piensan ni razonan!

¡Ustedes sin mí, se mueren!
¡Ustedes si mí, no viven en verdad!
¡Y ustedes sin mí, no dialogarían jamás!

¡Los tres somos uno y uno somos tres!

Morpheus Amorfo

Imperiosa necedad

Siento la imperiosa necedad de escribir, no sé por qué. Quizá sólo así pueda experimentar plenamente esa ilusoria sensación qué es la libertad. Necedad, en tanto lo que escribo no persigue un fin útil en sí mismo, si no simplemente ser lo que es y lo que el vaivén del pensamiento, ora estructurado ora amorfo, dicta en esa interminable e inmensa ola de impulsos que obedecen a causas desconocidas. Necedad en cuanto que la escritura difícilmente refleja con fidelidad esta avalancha de imágenes, ideas, sensaciones y emociones. Necedad en cuanto poco hay que se escriba que no se haya escrito ya de una u otra forma. Necedad en cuanto que después de realizado no se encuentra en ello plena satisfacción, ni contento; sólo se encuentra sin sentido e imperfección. En fin necedad vital, necedad de necedades…

Libertad (Reflexión preliminar)

Mucha tinta y más sangre han corrido ya en aras de la libertad, al menos en pos de una idea de ella. Todos la enarbolan, pero nadie parece estar de acuerdo en qué consiste exactamente. Algunas naciones consideraron que la libertad era librarse del yugo de un monarca, sólo para transferirlo a un parlamento; otros, que era librarse del yugo extranjero, sólo para sufrir a manos de la opresión de un dictador nacional; algunos otros, consideraron que la libertad era librarse de la opresión del patrón capitalista, sólo para verse subyugados por la mano de hierro del partido comunista. Para otros la libertad ha significado expandir sus fronteras, su influencia y su dominio por todos los medios a su alcance hasta con violencia «compartir» su libertad por la fuerza. En el ámbito personal, la libertad también adquiere distintos matices y significados. Para algunos individuos la libertad es poder disfrutar de los bienes y distractores que su ingreso puede costear después del poco tiempo libre que su trabajo asalariado les deja. Para otros, la libertad consiste en no tener patrón, sino en serlo; dejar de ser esclavo empleado en una compañía sólo para convertirse en esclavos de la propia. Para muchas otras personas la libertad, aunque no ajena a los factores económicos, más bien consiste en poder decir lo que deseen, acudir a donde gusten y reunirse con quien quieran, utópicamente sin restricción alguna. Como hay obvias restricciones para esta libertad, algunos consideran que la única libertad posible es la de pensamiento. Pero incluso en este caso ¿en realidad somos libres o es sólo una ilusión conveniente?¿no son nuestros pensamientos solo una serie de reacciones electroquímicas que obedecen a las leyes físicas de causa y efecto? ¿En dónde está la libertad en un universo completamente causal?