Lugares comunes

¡Sí, la poesía tiene lugares comunes!
El amor, la melancolía,
la ilusión, la desilusión,
la vida, la muerte, la paz… la guerra.
Es como una batalla cuyo escenario
es la basta campiña del drama humano
dónde los poetas, cual arrojados
caballeros armados
expresan lo que todas las almas sienten
en formas que pocas se atreven.
Sus palabras son lanzas y sus versos espadas
armas que esgrimen galopando
en el desbocado corcel de su intelecto
por montes y collados
de emociones y sentimientos encontrados
y dirigen sobre el sujeto y objeto de sus afectos
a veces con golpes certeros
y las más a intentos y yerros
Morpheus Amorfo

Ámame hoy

Ámame hoy, como si no hubiera un mañana 
porque mañana no se si esté aquí para ti.
Ámame hoy, porque hoy es cuando mi corazón sangra
y mañana quizá tan sólo quede una cicatriz.
Ámame hoy, que arde esta llama
porque mañana quizá solo queden cenizas pardas
Ámame hoy, porque sólo hoy existe, ayer ya no fue
y mañana, mañana tal vez...
Morpheus Amorfo

Mi poesía

Mi poesía es simple, llana… cotidiana;
no conoce de rima, métrica o tiempo
y confunde la prosa con el verso;
no conoce las encumbradas alturas de la fina lírica palaciega,
pletórica de imágenes, metáforas y figuras
ni el profundo pensamiento del filósofo de intelecto,
ni la estricta y refinada técnica de la cátedra o la academia;
tampoco tiene la creatividad de los arrabales, del barrio o del campo;
mi poesía es soneto clasemediero, simple, llano.., cotidiano.

Morpheus Amorfo

Tú también

Y es que tú también, ya tienes un nuevo amor,
de esto ya me he dado cuenta,
aunque no me causa sorpresa
pues se que vives insatisfecha
y buscas en sus brazos
lo que ya no encuentras en mis abrazos
y te quita el sueño, causándote desvelo,
mientras yo profundamente duermo;
con sus caricias te quedas lánguida y dormida
y ya de día, despiertas a sus brazos enseguida.
No sé qué te ofrece ni cuál tu afán
de estar con él a cada instante,
¿Es escape de la realidad encadenante?
¿o acaso fantasías de deseos insatisfechos?
No te preocupes, te comprendo,
no te juzgo, ni te culpo
y es que yo también… ya tengo un nuevo amor

Morpheus Amorfo

Corazón sangrante

El corazón que sangra por amor no sangra en vano, derrama ríos de deseos, sueños y anhelos; cada gota una palabra, una frase, unos versos;
en ocasiones, las pasiones se desbordan brotando a borbotones
y la sangre clama desde el fondo del estanque por alguien que la escuche y se apiade, entonces vienen los sedientos de amor agotados de deambular por desiertos y parajes desolados y beben, saciándose de deseos, sueños y pasiones sin que su sed se vea apaciguada y beben hasta que su corazón se derrama y sangra
y sangra por amor y no sangra en vano y sangra el corazón, el corazón, que sujeto en la mano.

Morpheus Amorfo

Volver a la realidad

Volver a la realidad es
volver a la soledad después
de un apasionado encuentro fugaz;
a la vigilia tras un profundo sueño
y ver que ya no estás;
a las largas horas de espera
por aquello que jamás pasará;
Volver a la realidad es extender las alas
y no poder volar
después de surcar los bastos cielos en libertad.

Morpheus Amorfo

Un nuevo amor

Lo siento… pero tengo un nuevo amor.

Lo siento… no es que ya no te quiera,
pero tengo un nuevo amor.
Lamento que mi ausencia te hiera,
pero este nuevo amor me transporta lejos,
aunque yo no quiera.
Lo siento… pero tengo un nuevo amor.
Lamento las hora y los días que no estaré aquí
y las noches que lejos de ti,
bajo esta luz taciturna amaré a este nuevo amor
tanto como alguna vez te amé a ti.
Lo siento… no es que ya no te quiera,
ni que quiera que algo te hiera
y aunque no me voy de aquí
no estaré más para tí
Lo siento…pero tengo un nuevo amor.

Morpheus Amorfo

No es mentira

¡No!¡No es mentira! Es ficción, es fantasía. ¡La mentira es engaño vil y siniestro! La ficción un deseo; la fantasía un sueño.
¡No! ¡No es mentira! Sólo es ficción, es fantasía.
Aquello que persigo, aquello que deseo, aquello que comparto y aquello en lo que creo.
¡Es real! ¡Existe! Vive en mi mente igual que en la tuya y ¡no! ¡No es mentira! Tampoco ficción ni fantasía.
¡Es realidad subjetiva!

Morpheus Amorfo