Corazón sangrante

El corazón que sangra por amor no sangra en vano, derrama ríos de deseos, sueños y anhelos; cada gota una palabra, una frase, unos versos;
en ocasiones, las pasiones se desbordan brotando a borbotones
y la sangre clama desde el fondo del estanque por alguien que la escuche y se apiade, entonces vienen los sedientos de amor agotados de deambular por desiertos y parajes desolados y beben, saciándose de deseos, sueños y pasiones sin que su sed se vea apaciguada y beben hasta que su corazón se derrama y sangra
y sangra por amor y no sangra en vano y sangra el corazón, el corazón, que sujeto en la mano.

Morpheus Amorfo

Volver a la realidad

Volver a la realidad es
volver a la soledad después
de un apasionado encuentro fugaz;
a la vigilia tras un profundo sueño
y ver que ya no estás;
a las largas horas de espera
por aquello que jamás pasará;
Volver a la realidad es extender las alas
y no poder volar
después de surcar los bastos cielos en libertad.

Morpheus Amorfo

Un nuevo amor

Lo siento… pero tengo un nuevo amor.

Lo siento… no es que ya no te quiera,
pero tengo un nuevo amor.
Lamento que mi ausencia te hiera,
pero este nuevo amor me transporta lejos,
aunque yo no quiera.
Lo siento… pero tengo un nuevo amor.
Lamento las hora y los días que no estaré aquí
y las noches que lejos de ti,
bajo esta luz taciturna amaré a este nuevo amor
tanto como alguna vez te amé a ti.
Lo siento… no es que ya no te quiera,
ni que quiera que algo te hiera
y aunque no me voy de aquí
no estaré más para tí
Lo siento…pero tengo un nuevo amor.

Morpheus Amorfo

No es mentira

¡No!¡No es mentira! Es ficción, es fantasía. ¡La mentira es engaño vil y siniestro! La ficción un deseo; la fantasía un sueño.
¡No! ¡No es mentira! Sólo es ficción, es fantasía.
Aquello que persigo, aquello que deseo, aquello que comparto y aquello en lo que creo.
¡Es real! ¡Existe! Vive en mi mente igual que en la tuya y ¡no! ¡No es mentira! Tampoco ficción ni fantasía.
¡Es realidad subjetiva!

Morpheus Amorfo

Tardes de lluvia

Amo las tardes de lluvia.
Su sonido relajante
y la melancólica penumbra
atraen a mi mente
recuerdos de una infancia lejana
hace tiempo olvidada.
No es que me lamente
es melancolía pura.
Amo las tardes de lluvia.

Amo las tardes de lluvia.
El olor a hierba mojada
y el refrescante ambiente
atraen a mi mente
recuerdos de un ciudad lejana
hace tiempo no visitada.
No es que me lamente
es melancolía pura.
Amo las tardes de lluvia.

Amo las tardes de lluvia.
Cierro mis ojos y veo tu rostro mojado en mi mente
Rostro, que quizá ya no reconozco
y no es que me lamente
es melancolía pura.
Amo las tardes de lluvia.

Morpheus Amorfo

Del ser y el parecer

Alguien alguna vez me dijo que parecía escritor. Pienso que el parecer ya es un buen principio, aunque como dice el viejo y conocido refrán «el hábito no hace al monje» eso sí, bien que lo distingue y conforme con la misma sabiduría popular, que siempre encuentra un equilibrio para todo, «para ser, también hay que parecer». Desde luego no basta parecer, para llegar a ser hay que ejercer, obvio es que en este ejercicio, del parecer para llegar a ser, no pocas son las fallas y los obstáculos; los errores y las imperfecciones siempre serán notorias y en ocasiones tan abrumadoras que el desgano y abatimiento hagan mella en nuestro ánimo y pensemos en desistir. Sin embargo, si estamos conscientes de que no hay un sólo éxito que no vaya precedido de una gran multitud de fracasos, entenderemos que este proceso de perfeccionamiento es más bien un interminable ciclo de ensayo, error y rectificación en el cual deberemos perseverar si aspiramos a ver coronados nuestros esfuerzos. En fin, solo parezco, pero quizá si me afano en ejercer, equivocarme lo suficiente y rectificar adecuadamente, algún día lo seré.

Morpheus Amorfo

Allá en la Penumbra

No se alcanza a ver nada, no es tan tarde pero ya está muy obscuro, supongo que el restablecimiento de la energía eléctrica del alumbrado aún va a demorar un par de días más, no sé y es que está medio nublado y la Luna está menguante, casi nueva. Todavía hay hielo de la nevada reciente y se ¡siente la humedad hasta en los huesos! Es cierto lo que dicen, hace más frío durante el deshielo que durante la nevada… Hasta él parece nevioso, se detiene, olfatéa, levanta la cabeza y vuelve a olfatear moviendo las orejas como queriendo escuchar y distinguir que hay más allá en la penumbra… lo hace con mayor frecuencia que de costumbre y es que en estas condiciones hasta los sonidos parecen intensificarse… de hecho hay ruidos que no reconozco, ¿será algún animal del monte que no se pasea muy seguido por aquí? al menos cuando hay más luz y gente. No se si sea la caminata o lo inquietante del ambiente… hasta él parece nevioso, se detiene, olfatéa, levanta la cabeza y vuelve a olfatear…

Morpheus Amorfo

Obsesión

Nací en la montaña y vivo en el desierto, quizá por eso me obsesione el mar.

¿Debo suponer, que naturaleza humana es el desear, aquello que por lejano nos cause desconcierto?

Si el objeto de nuestro deseo a nuestra imaginación exalta y por instantes a nuestro ser arrebata, ¿acaso no, al no poderlo alcanzar se transforma en obsesión ingrata, que de nosotros quisiéramos arrancar?

Nací en la montaña y vivo en el desierto. Quizá por eso me obsesione el mar.

Morpheus Amorfo

El Río del Tiempo

El Tiempo es un río caudaloso, no se detiene, no marcha hacia atrás, no se seca, avanza y acelera vertiginoso y aunque tiene remolinos y breves remanzos, son solo esos instantes en que el Tiempo parece detenerse, expandirse y comprimirse, incluso retroceder; aun así, corre inexorable y fatalmente hacia su destino, el Mar, principio y fin de todos los rios.
Morpheus